La CNDH encubre al Gobierno Mexicano en el caso Nochixtlán | En pocas palabras…

Opinión de: Eduardo Barrios

19/Octubre/2017

El 19 de junio de 2016 cientos de personas se manifestaban en la autopista México-Oaxaca a la altura de Nochixtlán con el propósito de demostrar su descontento ante la aplicación de la reforma educativa, el mismo día fueron desalojados mediante el uso de la fuerza pública; en las primeras declaraciones de los diferentes niveles de gobierno se negaba el uso de la fuerza pública, los asesinados y los cientos de heridos, aquel día, de no haber sido por los medios independientes y reporteros con conciencia social, muy probablemente la historia oficial hubiera sido otra.

Ayer 18 de octubre -16 meses después- la aletargada Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hizo pública sus recomendaciones a los diferentes niveles de gobierno con respecto al caso Nochixtlán. La CNDH emite 23 puntos recomendatorios dirigidos al Gobernador del Estado de Oaxaca (8), al Comisionado de Seguridad Nacional (7), a la Procuraduría General de la República (5) y al Fiscal General del Estado de Oaxaca (3).

La recomendación de la CNDH sobre el caso Nochixtlán está signada con el No. 7VG/2017 que consta de 831 páginas y oficialmente fue emitido el 17 de octubre de este año, el cual aborda un análisis del contexto social, enumera las violaciones graves de derechos humanos, los obstáculos en su investigación, las afectaciones a los pobladores, los derechos humanos vulnerados y las recomendaciones generales.

Existen algunas inquietudes sobre el informe de la CNDH, por ejemplo: En el informe de la CNDH admiten 7 fallecidos de los cuales reconocen 4 por armas de fuego disparado por los policías, ¿y los otros 3?; CNDH reconoce el uso de gases lacrimógenos y armas por parte de los uniformados, pero a su vez también afirma que por parte de la población se utilizó armamento y cohetones. La CNDH reconoce la falta de coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y mandos policiales, pero no adjudica a ningún representante oficial la responsabilidad de la masacre y heridos de aquel día.

En el análisis realizado a la recomendación de la CNDH no se advierte un señalamiento claro sobre la responsabilidad de la cadena de mando, no existe en ninguna de sus 831 páginas indicio de responsabilidad sobre los representantes del Estado, desligándose de todo pronunciamiento bajo el argumento que dicha investigación corresponde a la PGR. Lo preocupante es que el propio organismo supuestamente defensor pide continúe la PGR la investigación a sabiendas que la procuraduría y la comisión especial del Senado -ambas encabezadas por priistas- de manera irresponsable han señalado al pueblo de Nochixtlán, al magisterio y organizaciones sociales como responsables de la masacre.

También la CNDH plantea al Estado que se aborde “la reparación integral del daño buscando la recuperación del tejido social” así como “Una disculpa pública a las víctimas por parte del gobierno del estado de Oaxaca y de la Comisión Nacional de Seguridad”. Cuando se habla de reparación del daño de manera económica y reconocimiento por parte del Estado sobre un error es ilusorio pensar que el grupo en el poder se disculpe, ellos tienen el dinero y se mofan del pueblo, se ríen en la cara de las víctimas cuando piden disculpas de manera sarcástica, pero en los hechos mantienen a sus huestes en la total impunidad.

Por parte de la izquierda en el país constantemente ha sido cuestionada la actuación de la CNDH por su excesiva lentitud y por los tiempos políticos en los cuales emite las recomendaciones. La CNDH como todas las comisiones o defensorías estatales están ligadas a los tiempos políticos de los grupos en el poder. Por ello, no es casualidad que la CNDH emita sus recomendaciones días después que el Comité de Víctimas del 19 de junio (COVIC) haya interpuesto formalmente denuncias ante la PGR y establecido relaciones con diferentes organismos de derechos humanos a nivel internacional para dar a conocer el caso. En pocas palabras…

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