Carrera por las candidaturas independientes | En pocas palabras…

Opinión de: Eduardo Barrios 

23/Octubre/2017

En el 2013 el Congreso de la Unión aprobó la inclusión de las candidaturas independientes como parte de la reforma política-constitucional con el objetivo de abrir la participación electoral a los ciudadanos ante el creciente descontento social con los partidos políticos.

Las experiencias exitosas de candidaturas independientes son el caso de Pedro Kumamoto (diputado local) en Jalisco y Jaime Rodríguez “El bronco” (gobernador) en Nuevo León, estos ejemplos fueron los que catapultaron en gran medida el sueño popular en la posibilidad de ganar espacios políticos que solo han sido privilegios para los partidos electoreros.

En el 2018 se disputará: la presidencia, senadurías, diputaciones federales, gobernaturas, diputaciones locales, presidencias municipales en la gran mayoría del país. Es en ese escenario que se han inscrito para competir por aparecer en las papeletas electorales 364 candidatos, de los cuales 78 aspirantes compiten para ser candidatos a la presidencia del país.

Los nombres que destacan para inscribirse en el proceso son: Margarita Zavala, Pedro Ferriz, Armando Ríos Piter, Gerardo Fernández Noroña, Jaime Rodriguez “El bronco” y María de Jesús “Marichuy”.

Según la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE) es necesario reunir el 1% del total de la lista nominal de electores lo que equivaldría a 866 mil firmas y ser parte de una Asociación Civil que permita tener certeza legal y tributaria.

El proceso para obtener candidaturas independientes apenas empieza, el tope para obtener las firmas de apoyo se cierra el 12 de febrero del próximo año, y en esa carrera varios de los candidatos ya se han posicionado como es el caso de Marichuy quien el fin de semana recorrió los caracoles zapatistas en Chiapas donde el EZLN demostró su fuerza social en sendos eventos multitudinarios.

Lo que hay que saber es que: 1.- A pesar de decirse independientes, todos los candidatos tienen pasos andados en la política, algunos en partidos electoreros, otros en el movimiento social, medios de comunicación, el activismo de derechos humanos etc.; 2.- Cada uno representa una expresión política determinada es decir, que es innegable la relación de Margarita Zavala y Jaime Rodríguez “El bronco” con el PRI-PAN, como es innegable la relación de Gerardo Fernández Noroña con Morena, también están los que buscan negociar sus pequeñas fuerzas ante quien quede o previamente para declinar a cambio de espacios institucionales tal es el caso de Pedro Ferriz, Armando Ríos Piter y Jorge Castañeda, en el caso de Marichuy  es real que representa a un sector de la izquierda organizado en el CNI-EZLN; y  3.- El proceso electoral lo controlan quienes se encuentran en el poder y definen quienes pueden ser gobernantes y/o administradores del régimen.

El movimiento democrático, popular, progresista y revolucionario en el país no está unido, y la puerta de las candidaturas independientes dispersa aún más las fuerzas, es cierto que la candidatura de AMLO -que en un principio se consideró de izquierda- es altamente cuestionable ante su cambio de plataforma programática y sus relaciones con ciertos sectores de la burguesía, como también es cierto que la participación de Marichuy es un esfuerzo del EZLN por mantenerse en la resistencia, recobrar vigencia ante los golpeteos de Estado, pero ni AMLO ni el EZLN genera consenso al interior del movimiento social, por ello es correcto decir que las fuerzas están y estarán dispersas.

Las candidaturas independientes abren el debate al interior del movimiento social sobre cuál es la mejor actitud ante el escenario electoral 2018, partamos de que el proceso electoral es meramente coyuntural y que es posible no participar, boicotearlo, participar con registro electoral, participar independientemente, todo es válido para garantizar hacer crecer la organización social independiente del sistema. Con ello quiero decir que denostar o apoyar cualquier posición electoral no tiene sentido en este momento, lo realmente importante es construir ese andamiaje que decía Lenin hace 100 años y eso significa mantener las banderas y demandas del movimiento social independientemente de en qué trinchera nos encontremos y agitar incuestionablemente la lucha en las calles. En pocas palabras…