¿Un día sin PRI? Cambiarían las cosas | En pocas palabras…

Opinión de: Eduardo Barrios

23 de febrero de 2018

Desde el lunes 12 de febrero el PRI difundió un anuncio electoral denominado “Un día sin” el cual es transmitido en los tiempos oficiales a los cuales tiene derecho. Al día de ayer 20 de febrero el INE había rechazado las peticiones de bajar el spot ante las quejas de otros partidos que lo consideraban amenazante y coaccionante. http://bit.ly/2CgoL6L

Los intelectuales de la propaganda del partido oficial apuestan a la campaña del miedo. La apuesta del PRI en materia publicitaria es en cierto tono amenazante ante el electorado y a su vez una apuesta de alto riesgo con cierto nerviosismo, que tiene intención de mantener el voto duro de sus militantes y aumentar popularidad de su candidato que en pre campaña se mantuvo en tercer lugar según diversas encuestas.

Es posible que sin el PRI seguirían en suma los  $258 mil mdp en las arcas nacionales que es el total del dinero que desviaron 22 ex gobernadores priistas como Javier Duarte y Roberto Borge tan solo durante este sexenio. También fuera posible que no hubiera escándalos de corrupción como la casa blanca, el caso Odebrecth o la estafa maestra. Es posible también que se hubieran evitados las tragedias como las de Aguas Blancas, Tlatlaya, Pasta de Conchos, Nochixtlán, Ayotzinapa o Tlatelolco.

Pero un partido político representa un equipo en las estructuras del Estado en México, que se convierte en una junta de administradores de los intereses de quienes realmente detentan el poder en el país, en cuyo caso actualmente se encuentran prominentes magnates que van desde banqueros, dueños de medios de comunicación, dueños de constructoras, dueños de mineras, etc. El PRI – y en su mayoría todas las instituciones de Estado- nació y se desarrolló en la necesidad de salvaguardar los intereses económicos de unos cuantos.

Si el PRI no estuviera muy probablemente otra institución partidista se hubiera forjado para realizar las mismas tareas, acciones y desgracias que hoy realiza ese partido, porque el problema en el país no es que partido está al frente del Estado sino el sistema político-económico en el que nos desarrollamos.

Mientras en México se mantenga el sistema capitalista se forjarán instituciones como el PRI, y si hoy no sirve el PRI otro bien puede ocupar su lugar con el fin de perpetuar al sistema. En tanto que el Estado siga sirviendo a unos cuantos seguirá habiendo: desigualdad social, corrupción, delincuencia, masacres, falta de democracia, asesinatos políticos.  En pocas palabras…

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