Campañas de odio

La reciente batalla en redes sociales entre seguidores del EZLN Y seguidores de MORENA ha polarizado aún más las posiciones indigenistas de las posiciones reformistas, socialdemócratas y oportunistas.

En la lucha por la emancipación proletaria, por la liberación de los pueblos y un futuro socialista debe anteponerse la unidad popular; simplemente pensemos lo siguiente: ¿Ya dejamos de pagar la deuda externa? ¿Ya acabó la explotación minera? ¿Ya tenemos paz y justicia? ¿Ya están de regreso nuestros desaparecidos? ¿Ya están libres todos los presos políticos? ¿Ya bajo la gasolina? ¿Ya no hay inflación? ¿El aumento al salario no hará que aumente el precio de todos los productos básicos? ¿Ya tenemos una economía planificada? ¿Ya está en la cárcel Salinas, Rosario Robles, Mancera, Baileres, Slim, Peña Nieto, Aurelio Niño, etc? ¿Nochixtlán, Ayotzinapa, Arantepecua, Guardería Abc, Acteal, Atenco, Etc, etc, etc?

Claro que las demandas del pueblo no se han cumplido en su totalidad y por eso debemos seguir alertas.

El pueblo ha apoyado las luchas justas, como lo ha hecho al unirse a la convocatoria de actividades del EZLN a lo largo de sus 25 años; porque en sus reivindicaciones sentimos que estábamos incluidos por sentirnos olvidados al igual que ellos y, también se ha sido crítico cuando sus posiciones no han ayudado a la unidad del movimiento por su corte indigenista y por momentos sectario.

El mismo pueblo fue el que puso sus esperanzas en AMLO, se vio como un faro ante tanta miseria, hambre, violencia, corrupción y explotación. Ese pueblo juntó 30 millones de votos y puso al frente del Estado mexicano a Andrés y con él a todos los que están en esa arca llamada MORENA. Más que apoyar incondicionalmente a MORENA el pueblo vio una oportunidad para hacer pagar a los operadores de la miseria, al PRI, PAN, PRD castigarlos, dar una lección y recordarles que el poder radica esencialmente en el proletariado y los pueblos de México.

Es triunfo de todos la derrota del PRI, PAN, PRD; pero no por ello dejaremos de ser críticos pues las demandas no han sido cumplidas, no podemos en estos momentos convertirnos en agentes del Estado y hacer una defensa a ultranza de AMLO; la guardia nacional es la continuación de la militarización del país, entregar a 50 mil jóvenes al ejército es entregar el futuro, no castigar a los opresores del pueblo es vivir sin justicia, y lo seguiremos diciendo por que no se pueden callar estas cosas.

Ni callar los errores del Estado es conveniente, ni hacer olas por las voces críticas como el posicionamiento del EZLN; la burguesía y la reacción se complacen de este momento de debilidad al ver que el pueblo se divide y pierde la brújula en este nuevo escenario. ¿Será que las fuerzas del espectro de la susodicha llamada izquierda están en recomposición?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *