El Estado mexicano y el Chapo Guzmán|En pocas palabras…

Eduardo Barrios
16/01/2019.-En Estados Unidos se está desarrollando lo que han llamado el juicio del siglo donde el actor principal es Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera considerado uno de los mayores capos dedicado al narcotráfico en el mundo –después de la muerte del colombiano Pablo Escobar-, acusado de 11 delitos de tráfico y distribución de droga, posesión de armas y lavado de dinero, construyó un imperio internacional y después de dos fugas ha pasado casi dos años en una prisión de Manhattan, Nueva York.

E 8 de enero de 2016 después de haber librado una balacera contra la marina, el chapo fue detenido en un operativo de tránsito denominado “tiburón azul” de la policía federal, llevado a la Ciudad de México en avión para de inmediato ser extraditado a Estados Unidos con la anuencia de Luis Videgaray Secretario de Relaciones Exteriores y Enrique Peña Nieto en ese entonces presidente del país.

Las declaraciones e información que han salido durante el juicio han sido sorprendentes, se ha sabido de la utilización de hackers para espiar a sus amigos y enemigos, el manejo de mandos policiacos en diversas entidades, las múltiples propiedades que adquirió para lavar el dinero del narco, el pago de cuotas a diversas instituciones a cambio de inmunidad, el pago a militares para que detuvieran a miembros de carteles enemigos y los sobornos millonarios a los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, etc.

Guzmán Loera, líder del cartel de Sinaloa, construyó un imperio basado en las experiencias de Ernesto Fonseca Carrillo, Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Felix Gallardo, todos narcotraficantes; personajes que le dieron un giro al negocio regional pasando a una escala internacional, dotándolo de infraestructura, equipo y una red que funcionaba en torno a la mercancía que primordialmente era marihuana para más adelante hacerlo con la cocaína; teniendo como principal consumidor Estados Unidos.

El narcotráfico se ha convertido por sus dimensiones en una nueva rama de la economía que genera anualmente alrededor de 800 mil millones de dólares en el mundo superando al petróleo y el negocio de las armas.

Las drogas tienen el mismo carácter que cualquier mercancía, es un producto que va al mercado y como tal tiene un valor, la droga se siembra por fuerza laboral agrícola, por migrantes, centroamericanos, indígenas de diversas comunidades (muchos obligados por el hambre y la miseria); y como toda empresa hay trabajadores sobre explotados y patrones quienes se llevan la mayor ganancia.

Lo que ha llamado la atención en últimas fechas son las declaraciones de testigos del fiscal que acusa a Guzmán Loera, pues sus testigos son ex colaboradores y ex aliados del capo, uno de los cuales declaró el 15 de enero que “ El cártel de Sinaloa entregó 100 millones de dólares al entonces presidente electo Enrique Peña Nieto después de ayudar a financiar su campaña electoral en 2012 con maletas de efectivo, y anteriormente realizó pagos al entonces mandatario Felipe Calderón mediante los capos Beltrán Leyva; además El Chapo pagó a fuerzas especiales del ejército para matar a sus viejos aliados¨

Ante estas declaraciones el PRI y el PAN han salido a la defensa de los ex mandatarios; por su puesto que las declaraciones que hacen los testigos no deben ser tomadas a la ligera por que revive el cuestionamiento sobre el papel del Estado como ente político rector que armoniza la vida social en cada país.

Por mucho tiempo El Chapo fue intocable, y no se entendía su condición sin el apoyo de gobernantes; pero en el espacio en el que nos desenvolvemos es en el espacio de la lucha de los poderosos. El chapo se convirtió en un magnate, como lo es Carlos Slim, Alberto Baileres, Romero Deschamps, etc. Gozaba de la impunidad en tanto era conveniente al conjunto de sus inversionistas y aliados. Hoy otros manejan el negocio, se han posicionado, la detención del Chapo no ha acabado con el tráfico de drogas. La propuesta de la 4ta. Transformación es legalizar por etapas la marihuana para aminorar la carga de violencia aunque es seguro que estarán los mismos inversionistas en el ramo.

Entre las pugnas de los poderosos han votado por echar al Chapo a los gringos para enjuiciarlo, lo han sacado del negocio a la mala; la reacción de la defensa del Chapo ha sido arremeter contra sus ex aliados por ello han salido a decir sin pelos en la lengua cuantos millones pagaba a cambio de protección.

No podemos creer que lo que se está declarando en Manhatan es una verdad absoluta; yo creo que también es política;  y sólo revela las contradicciones entre los diversos grupos de poder; magnates como el Chapo son producto de lo que no se puede sostener en la legalidad que evidencia una crisis estructural del sistema y refleja el grado de descomposición del Estado capitalista.

Algunos pudieran argumentar que estamos ante casos de corrupción pero se nos olvida que el Estado es la junta de gobierno que administra los intereses de la burguesía, y si lo tomamos literal entonces el papel del Estado en manos de Calderón y Peña Nieto fue beneficiar a las grandes empresas mineras, petroleras, constructoras, huachicoles, narcotraficantes, etc todo a cambio de grandes pagos; cuidar de los negocios de esa burbuja de poderosos ya sea legales o ilegales al parecer era la tarea, y si esto se llega a comprobar debieran pisar la cárcel. La pregunta ahora sería, con la 4ta. Transformación en puerta ¿Se le llamará a cuentas a los ex presidentes ante tales noticias sobre su contubernio con el nacotráfico? En pocas palabras…

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