Adán Mejía: Crónica de la visita a un preso político

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Colaboración.

Familiares, abogados y defensoras de derechos humanos por varios días estuvieron gestionando ante las instancias oficiales una visita colectiva a Adán Mejía, preso político desde hace 1 año y medio, una de las víctimas de la reforma educativa.

Algunos fuimos citados a las 8 de la mañana en el centro de la ciudad, otros prefirieron llegar a las 9 directamente al penal de Ixcotel. Al cuarto para las 10 de la mañana, todos estábamos en la primer pluma del CERESO. La organizadora del evento nos recuerda a los visitantes que no se permiten: cinturones, celulares, joyas, dinero en exceso, ropa oscura, ropa transparente, bolsas, cámaras, micrófonos, lapiceros, objetos punzocortantes, literatura política y demás, la lista es larga. Y es obligatorio llevar identificación oficial.

Se acerca un policía de la guardia del primer puesta de control, pregunta si somos los que van a entrar a la visita, intenta hacer su revisión, todos continúan caminando sin hacerle mucho caso. Rodeamos la entrada al penal, esta enrejado, vamos directamente a las oficinas del penal, nos encontramos con la enviada por parte de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, todos los visitantes nos contamos, hay más visitantes de lo previsto, la abogada del visitado informa que no hay inconveniente que ya se habló con las autoridades, en total entraremos 18 personas entre organizaciones sociales, familiares de presos políticos, activistas sociales, amigos de lucha, defensoras de derechos humanos y destaca la presencia de Valfre Díaz y Gerardo Fernández Noroña, quienes en ocasión anterior acompañaron la visita colectiva a los presos del 7 de junio.

Nos formamos y sometemos a revisión, los policías se preguntan entre ellos si será una revisión “normal” o se les deja pasar así nada mas. Los familiares que han entrado a ver a sus presos políticos denuncian que son sometidas a revisión extrema y denigrante, las defensoras enfadadas afirman que denunciarán los hechos y darán seguimiento. En el momento que estamos formados están revisando a los familiares que entraran a ver a otros presos comunes, todos vemos como el policía agarra un cuchillo que inserta en un queso, de igual forma introduce el mismo cuchillo en los panes y en un traste con salsa, el familiar no dice nada, al parecer es costumbre. Lo mismo sucede con la señora que le precede, pero ahora el cuchillo se introduce en los huevos duros y los frijoles charros. Hemos de suponer que es estricta la vigilancia en un CERESO local.

Antes de entrar al penal hay un interlocutorio donde debes entrar individualmente, el policía te indica que saques todas las cosas que llevas, a los hombres los revisa de pies a cabeza, pide te saques el calzado y los calcetines. Por lo que suponemos esta no fue la revisión “normal”

Esperamos a que entren todos, supongo que nos tardamos en entrar media hora, ahora solo contamos con nuestros relojes biológicos. No entramos a donde habitan los presos, nos mandan a un espacio que ha juzgar por su aspecto habría sido utilizado con anterioridad como dos oficinas con compartimento, le faltan ventanas y está semiderruido, funciona la energía eléctrica y tiene dos sanitarios semi habilitados.

Esperamos un momento y entra Adán Mejía, inicia saludando afectuosamente a los visitantes, en su caminar se encuentra a su camarada de lucha, no se han visto en casi un año y medio, se funden en un abrazo, es inevitable ver como la ternura y amistad desborda emoción, y espontáneamente genera lágrimas, es un emotivo momento que contagia inmediatamente a todos los presentes. Finalmente termina de saludar a todos.

Nos acomodamos en unas sillas de plástico, la hermana de Adán Mejía hace la presentación de todos. Y luego toma la palabra Adán.

Agradece a todos, se nota su emoción por la visita colectiva, habla de emociones que siente y refrenda que a pesar de las emociones no las demuestra en el penal, es peligroso para un preso político mostrar emociones ante los celadores. Nos dice “Hoy me vieron derramar unas lágrimas porque soy una persona con sentimientos como todos, pero aquí en el penal no dejo ver mis emociones”

Adán nos relata la diferencia entre ser preso político en el sexenio de Ulises Ruiz y ser preso político en el sexenio de Gabino Cué, “Cuando fui preso político en tiempos de URO, por lo menos tenía la certeza de que eran claramente el enemigo y con ellos no me rajaba… … pero Gabino Cué se puso la careta de democrático y así llegó a la gubernatura, no pasaron muchos días y empezó la represión, nos declararon delincuentes, a mí me boletinan y carteles con mi cara están pegados en todas partes”  “Me torturaron casi 8 horas cuando llegué” “Amenazaron de muerte a mi familia”

Continua en la palabra Adán, todos escuchan atentos, por momentos a algunos les gana la emoción. Culmina la participación de Adán y los visitantes inician.

Abre el licenciado Gerardo Fernández Noroña, comenta sobre las injusticias, sobre la desobediencia civil, sobre todo le interesa dar a conocer los casos de presos políticos que existen y que son invisibles ante la opinión pública.

Y comenta  “Te propongo que escribas todo eso que has vivido, la gente lo necesita saber, me cae que lo imprimimos y lo difundimos, tu testimonio es muy valioso para denunciar lo que pasa en el país” Le da ánimos a Adán, le dice que en lo que pueda apoyará la causa.

Van participando uno por uno los visitantes, cada uno desde su punto de vista muestra solidaridad, muestra apoyo, da ánimos, se hacen planes, se sonríe, se trata de hacer amena la visita.

Toca el turno a la maestra familiar de un preso político detenido en el 2013: “Adán, no va a alcanzar esta visita para hablar todo lo que tenemos que decir, voy a pedir venir para sentarnos a platicar, me sorprende la integridad de los presos políticos, como todos los presos políticos en Oaxaca no han claudicado, se mantienen aún en las cárceles con su dignidad en alto, a pesar de la tortura, a pesar de los malos tratos”

Continua “Ellos nos tienen miedo Adán, ¿sabes por qué nos tienen miedo? Porque no entienden que lo que hacemos lo hacemos por amor, no entienden que nuestra lucha es por amor”

Adán Mejía, es un hombre alto y corpulento, narran sus compañeros que al momento de su detención no pudieron percibir que lo iban siguiendo, los servicios de inteligencia utilizan disfraces, uno de los que estaban en el operativo vestía como si fuera indígena, con ropa de manta y huaraches.

Vuelve a tomar la palabra Adán, agradece nuevamente, a pesar de que Noroña ya le ha dicho que no tiene que agradecer, habla sobre su familia, sobre lo que pasa con sus compañeros, está claro que la situación es difícil, ya sabe que se ha roto la última mesa entre gobernación y la CNTE. Nos dice que está al pendiente de todo lo que pasa, se refiere a las actividades que se realizaron el 15 y 16 de agosto, las movilizaciones por los presos políticos y contra la criminalización de la protesta social.

Sobre todo quiere mandar un mensaje “Díganle a los compañeros allá afuera que yo voy a seguir aquí de pie, junto con los demás compañeros” Se refiere a Cesar León, Librado Baños y a los presos Loxicha, de estos últimos nos recuerda que en pocos días se cumplen 20 años de su injusta detención, son los presos políticos más antiguos, acusados de ser guerrilleros y detenidos en el 96 cuando era gobernador Diódoro Carrasco.

“Díganle a todos que continúen en la lucha, que aquí estaremos y cuando salgamos nos reincorporaremos a la lucha” “Se vale llorar, putear, pero no se vale claudicar” nos recuerda el poema Hombre preso que mira a su hijo de Mario Benedeti, que ha juzgar por el recital, Noroña lo tiene bien estudiado.

Todos sabemos que el tiempo se ha acabado, no tenemos certeza de la hora pero sí de que el tiempo se agotó. Nos despedimos, se inunda de emociones nuevamente el ambiente, todos tienen algo que decirle a Adán. Esperamos vernos allá afuera y recordar esta visita.

A la salida, alguien pregunta la hora, ya son la una y media, había conferencia de prensa a la una, se reagenda para las dos y media en el zócalo. Todos son la voz de Adán Mejía en la conferencia de prensa, que a pesar de la lluvia se llevó a cabo.

Nadie sabe que es ser preso político, ni ser familiar de un preso político, salvo que se viva en carne propia. Adán Mejía es uno de los 75 presos políticos que tiene registrado la asamblea de familiares y Consorcio para el Dialogo Parlamentario. Se vive agridulce la vida, quién repondrá el tiempo que han pasado en la cárcel, hay heridas que no sanan pero que fortalecen el espíritu.

La visita se ha realizado el miércoles, 17 de agosto del 2016, en las instalaciones del CERESO de Santa María Ixcotel, Oaxaca.

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