El laborioso consenso del presidente

 

RICARDO ROJO
29/04/2019

La celada contra los maestros del país, que observamos en la cámara de diputados al votarse la nueva reforma educativa “posneoliberal”, gozó de un laborioso consenso.

Un laborioso consenso que se empezó a trabajar desde diciembre de 2018 cuando el presidente entregó su iniciativa de reforma constitucional, que contenía barruntos de “bienestar social”, pero que se fue diluyendo con el paso del tiempo.

El laborioso consenso construido por el presidente y sus operadores políticos, tocó las puertas de la oligarquía nacional he hizo concesiones a Televisa, TV Azteca, Mexicanos Primero, Coparmex, Concamín, etc. y respetó lo ganado por la oligarquía extranjera en su reforma del año 2013, dejando intactas las exigencias de la OCDE y del Banco Mundial, salvo el tema de lo punitivo en las evaluaciones.

Lo laborioso del trabajo hecho por el presidente y sus representantes, tocó también las puertas de la casa de Elba Esther Gordillo, a quien le regaló su libertad absoluta y la devolución de todos sus bienes, a cambio de ya no seguir con su crítica a la “chiquita” reforma educativa del licenciado Andrés Manuel. Tocó la puerta de los charros del SNTE, amenazándolos con una elección abierta que no vendrá, y arrancándoles su disposición de convertirse en sus “aliados” y en su “ejército intelectual” encargado de difundir los objetivos y contenidos de la nueva reforma educativa “posneoliberal”.

Pero algo muy grave y muy laborioso también ocurrió cuando el presidente y sus operadores políticos, encabezados por Julio Scherer Ibarra, tocaron las puertas de la Comisión Nacional Única de Negociación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNUN de la CNTE) y la “convencieron” sobre las bondades de su reforma, de las bondades de un memorándum, de las bondades de un “acuerdo político” no escrito para que permitiera la reunión del pleno. Los integrantes de la CNUN creyeron en esas bondades, callaron, y no impulsaron los acuerdos de su V Congreso Nacional Extraordinario para evitar el albazo legislativo.

A esta hora se podrá decir cualquier cosa para justificarse, pero los hechos son los hechos y lo que vimos ya no lo borra nadie. Tal vez valdría la pena reconocer el único documento que fue comentado entre los diputados y que provenía de la Sección 22, firmado por la Secretaría de Prensa y Propaganda (¡Ante la imposición, la revolución!, CENCOS 22, 24 de abril de 2019) y que fue desmentido tras bambalinas por el mismo secretario general de esa sección, lo que dio tranquilidad a los reunidos en San Lázaro. “Es la posición de un grupo político” dijeron los diputados pozoleros que votarían a favor de la reforma educativa “posneoliberal”.

El intenso y laborioso consenso del presidente para poder aprobar su reforma educativa “posneoliberal”, incluye los mensajes permanentes en las conferencias de prensa mañaneras, y el famoso memorándum que fue la base de la negociación de Julio Scherer con la CNUN. Todo lo que ofrece el presidente será respetado siempre y cuando ustedes acepten el acuerdo político, -les dijo-, no es necesario que lo divulguen, el presidente los recibirá si se cumple esa condición.

La Dirección Política Nacional de la CNTE se reunió el mismo día en que los diputados iban a votar y decidió pasar por alto una cuestión tan delicada: guardó silencio, tal vez pensando en que no se atreverían al madruguete y que el presidente los recibirá para destrabar el entuerto.

Se dirá que no había otro camino, que los maestros estaban de vacaciones, que había discrepancias dentro de la CNUN, que era mejor aceptar el acuerdo que la confrontación, pero de que era necesario convocar a las bases a la movilización respetando los acuerdos del V Congreso Nacional, sí era necesario.

En todo este merequetengue hay una lección que sobresale. Los oligarcas y su clase política están más vivos que nunca, aunque se haya decretado su fallecimiento, revivieron, se pusieron de acuerdo, consensaron, y a los únicos que no pudieron convencer fue a los del PAN, y la CNUN votó a favor, aún sin proponérselo.

Se dirá que no es tan nociva la reforma porque se eliminó la evaluación punitiva, pero jamás podrá ser una reforma educativa democrática puesto que se sigue despreciando a las comunidades indígenas y sus cosmovisiones; no se garantiza el derecho ganado con la revolución mexicana a una educación pública, gratuita, científica y laica; se promueve la educación religiosa y empresarial al reconocerlos constitucionalmente; no se obliga el Estado mexicano a cumplir con la impartición de educación con cobertura total, erradicando el analfabetismo y el ancestral rezago educativo; se continúa con el régimen laboral especial para los maestros en el cuerpo de la reforma constitucional y solo enuncian la posibilidad de regresar al artículo 123 apartado B, lo que significará un fuerte combate contra los dictados de la OCDE, el Banco Mundial y la oligarquía nacional.

El laborioso consenso del presidente y sus operadores ha dado a los oligarcas algunos pero importantes frutos. A los maestros de base de todo el país y en especial a los de la CNTE, junto a los padres de familia, a los estudiantes y a los investigadores educativos comprometidos con una verdadera transformación en el país, les queda el único camino posible. En la medida que está anunciada la ruta a pesar del madruguete, el plan de acción de la CNTE se sostiene y no hay “acuerdo político” que lo detenga.

Lo ha dicho muy claro el compañero Hugo Aboites en su artículo La Entrega publicado en La Jornada el pasado 27 de abril: “…Sin embargo, los nuevos reformadores deben recordar que no se ha borrado el horizonte de una lucha larga, muy dura y que, por nacional y exitosa, puede ahora servir para unificar otras muchas resistencias. Las de comunidades y organizaciones sindicales contra los proyectos de despojo de sus derechos y de su patrimonio educativo, cultural y de territorio. Las que, cada vez más, sólo confían en la fuerza de su unidad”.

ricardorojo7819@yahoo.com.mx

Twitter: @RicardoRojo2010

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