Guelaguetza y resistencia 2018

Por: Eduardo Barrios

23 de Julio 2018- El magisterio democrático de la Sección XXII del SNTE- CNTE realiza su décima tercera edición de la Guelaguetza Magisterial y Popular, desde aquel año 2006 en que se declararan en resistencia en la exigencia de la salida de la gubernatura por parte del tirano Ulises Ruiz Ortiz; la lucha del pueblo asumió su parte cultural y de aquella fiesta que solo era de la élite en el poder con fines comerciales- paso a ser una la fiesta popular.
Aunque son incomparables en su financiamiento, mientras el gobierno del estado y los empresarios le invierten millones de pesos del dinero público-privado, los profesores arman las cooperaciones delegación por delegación sindical para sufragar prácticamente todos los gastos y todo es gratis para los asistentes.
También hay octava, los empresarios se sacaron de la chistera la octava de la Guelaguetza con el fin de ampliar el margen de ganancias, en tanto el magisterio y pobladores acordaron la octava de la Guelaguetza Magisterial Popular en Nochixtlán como recordatorio de aquel 19 de julio del 2016 donde fueron asesinados 8 compañeros y cientos de heridos por las balas del Estado mexicano.
Cada Guelaguetza dista mucho de sus fines, la Guelaguetza oficial tiene como origen el año 1932, por órdenes del entonces gobernador Francisco López se celebró una “fiesta racial” en conmemoración de los 400 años de haber sido nombrada ciudad la capital y también recuperar económicamente a los empresarios del centro de la ciudad ante los cuantiosos daños del temblor ocurrido un año anterior, después se trasladarían para julio las festividades. La Guelaguetza como tal nace de la necesidad económica de algunos empresarios, pero que ha sido adoptada por la sociedad en su conjunto.
La Guelaguetza Magisterial y Popular tiene como objetivo la convivencia de los pueblos, nace de la necesidad de representar una alternativa que no sea comercial y ponga en alto la cultura y tradiciones de los pueblos. Su fin ha sido mostrar resistencia cultural y un posicionamiento político del movimiento social demostrando la capacidad del pueblo cuando se organiza.

Falta mucho para que todo el pueblo celebre, miles son los trabajadores que en la fiesta de la Guelaguetza reciben a los visitantes, de los más de 500 millones recaudados el año pasado por parte de las empresas no se incrementó ni un ápice al salario de la clase trabajadora. Por lo mientras, ya hay una alternativa para convivir.

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