La APPO, ejemplo indeleble de la fuerza del pueblo | En pocas palabras

Por: Eduardo Barrios

14 de junio 2018. Este 14 de junio se cumplen 12 años del inicio de una de las más emblemáticas confrontaciones de clase en México, la lucha del pueblo de Oaxaca contra un gobierno priista corrupto y represor encabezado por Ulises Ruiz Ortiz (URO).

Desde la llegada de Ulises Ruiz Ortiz a la gubernatura de Oaxaca asumió una posición pro fascista contra sus enemigos políticos y particularmente contra el movimiento social.

La administración de Ulises Ruiz Ortiz se convirtió en una especie de virreinato estatal, donde sus designios debían ser cumplidos, iniciaban los negocios de ciudad administrativa y ciudad judicial, se firmaban los primeros acuerdos para el ingreso de las mineras canadienses, se coaccionaba a campesinos para que prácticamente regalaran sus tierras a los consorcios turísticos internacionales en la costa. El trato con empresarios e inversionistas internacionales era de lo más terso.

La burbuja política que rodeaba a Ulises Ruiz Ortiz definió continuar con el golpeteo a las organizaciones sociales, de derechos humanos y sindicales; las demandas políticas, económicas y sociales para las comunidades no fueron atendidas. Fue al inicio de su sexenio que se abrió una nueva etapa de encarcelamientos políticos que fueron operados desde la Secretaría General de Gobierno encabezada por Jorge Franco Vargas. En ese contexto estalla el plantón magisterial el 22 de mayo de 2006, que era acompañado por el conjunto del movimiento social.

Cobijado por empresarios locales y nacionales, el gobierno de Ulises definió reprimir y desalojar el plantón que se mantenía en 54 calles del zócalo capitalino. El 14 de junio del 2006 las fuerzas del gobierno despertaron con gases y toletazos a los plantonistas, los policías ganaron imponerse en el zócalo, los maestros desorientados y con temor esperaron en las bocacalles pues se sabía que había detenidos y varios heridos que no lograron escapar. 

Era tal el hartazgo social que la mañana del 14 de junio los maestros no se retiraron, llegaron familiares, las organizaciones llamaron a mas militantes, llegaron colonos. Agua, refrescos, cubre bocas, cohetones, piedras, escaleras, carretillas, el pueblo despertó furioso. La acción policiaca fue la cereza en el pastel que ayudó a cohesionar el descontento y fijar un único objetivo, la salida de Ulises Ruiz Ortiz de la gubernatura.

Días después se creó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), la asamblea es el espacio popular donde se discute, se toman acuerdos y hasta se nombran autoridades en las comunidades oaxaqueñas. Retomar los usos y costumbres al mismo tiempo de recuperar la democracia popular eso fue lo que logró la APPO.

A las asambleas llegaron todos los sectores que veían necesaria la renuncia de Ulises Ruiz Ortiz llegando a juntarse 365 organizaciones de todo tipo. Comunistas, socialdemócratas, anarquistas, religiosos, colonos, estudiantes, profesionistas, partidistas, pacifistas, radicales, el hartazgo y la represión logro anteponer la unidad por sobre las diferen

cias ideológicas, esa fue una de las primeras hazañas de la APPO.

La APPO también generó gobierno, habilitó a la policía magisterial y al heroico cuerpo de topiles ante las amenazas de inseguridad del crimen organizado coludido con el gobierno de URO. Llamó a establecer barricadas de autodefensa contra los “Convoys de la muerte” grupo paramilitar que azuzaba los lugares donde se mantenían edificios

tomados. La toma de las radios comerciales en Oaxaca y el espacio de televisión oficial fueron habilitados para darles voz a los pueblos de Oaxaca.

5 meses duró “La comuna de Oaxaca” en donde el pueblo se organizó en asamblea para definir sus rumbos. La APPO quedó indeleble, como una pequeña luz de ejemplo sobre lo que es capaz de hacer la fuerza creadora de un pueblo insurrecto. En pocas palabras.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *