La hora cero en Oaxaca | En pocas palabras…

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Por: Eduardo Barrios. (26/noviembre/2015)

Asesinatos, detenciones ilegales, persecuciones, declaraciones amenazantes, falta de dialogo, coacción política, ocupación territorial, programas asistencialistas, cultura barata, campañas de odio, juventud aletargada, paramilitarismo y el cuidado de la imagen representativa del Estado.

Algunas personas pudieran pensar que el primer párrafo lo he dedicado a la dictadura chilena, o bien a Getulio Vargas en Brasil, o tal vez a Benito Mussolini en Italia, quizás Francisco Vargas en España, ya el último sería al nazifascismo alemán con Hitler.

Pero no, estamos hablando de Oaxaca, se reedita el 25 de noviembre y parece que se reedita la historia de lo que públicamente se ha dicho que es condenable pero que sigue sucediendo, el sometimiento de toda índole de descontento popular.

No es difícil prever un escenario como el del 25 de noviembre del 2006 en el que hay una concentración masiva, un cerco mediático o un cerco pacífico, minutos después personas ajenas al movimiento social comienzan a agitar, arrojar objetos y empieza la confronta.

Los miles de trabajadores de la educación han aprendido la lección, ni los arranques furiosos, ni las acciones espontáneas pueden contra la necesidad de sobrevivir a esta etapa decisiva, está en juego el trabajo, está en juego el futuro.

Lo quiera reconocer el Estado, o no lo entiendan los trabajadores de la educación, la fuerza laboral organizada es siempre fuerza que basta para detener planes concertados, el botón de muestra es el Centro de Convenciones en Oaxaca.

La experiencia material del desarrollo histórico de la humanidad han demostrado que todo régimen caduco será parte de uno nuevo creado a partir de sus contradicciones, como la comunidad primitiva dio origen al esclavismo, que continuo con el feudalismo, y nos tiene en el capitalismo, es acertado decir que algún día florecerá otro régimen, cómo será no lo sabemos. 

Tal vez pensará el maestro común que es insignificante su presencia, ¡Que lo resuelvan otros! Pudieran decir, no les digo que vayan, pero si recomiendo que por lo menos se enteren de cómo es que se decidió su futuro. 

¡Oaxaca vive la hora cero! En la que el futuro político se pone en juego, la hora en la que sabremos si Nuño será presidente o no, en la que sabremos si el sindicalismo democrático magisterial será borrado o bien florecerá en lo que han llamado Huelga Nacional. En pocas palabras…

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